SALUDO, ORACIÓN Y ACLAMACIÓN
Pastor: La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos ustedes.
Congregación: Y también contigo.
P: Oremos. Todopoderoso y eterno Dios: tú no aborreces nada de cuanto has hecho y perdonas los pecados de quienes se arrepienten. Crea en nosotros nuevos y sinceros corazones, a fin de que, arrepentidos sinceramente de nuestros pecados, obtegamos de ti, el Dios de toda misericordia, pleno perdón: por tu Hijo Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre. Amén.
C: Gloria sea al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, es ahora y será siempre, por todos los siglos. Amén.
216 | EN EL JARDIN DEL OLIVAR
ES MEDIA NOCHE YA EL FULGOR, DE AQUÉL LUCERO SE NUBLÓ, Y EN EL JARDÍN DEL OLIVAR, PADECE Y ORA EL SALVADOR.
ES MEDIA NOCHE EN SOLEDAD, LUCHA JESÚS CON EL TEMOR, NI SU DISCÍPULO MÁS FIEL, COMPARTE SU MORTAL DOLOR.
ES MEDIA NOCHE Y EL SEÑOR, DE UN MENSAJERO CELESTIAL, OYE LA SUAVE Y TIERNA VOZ, QUE VIENE SU ALMA A CONFORTAR.
ES MEDIA NOCHE AL SALVADOR, LE VEMOS TRISTE SOLLOZAR, Y SOSTENIDO POR SU DIOS, POR NUESTRA CULPA AGONIZAR.
EXHORTACIÓN
Amado pueblo de Dios: los primeros cristianos observaron con gran devoción los días de la Pasión y la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Dios nos creó para que experientáramos gozo en comunión con él, para amar a toda la humanidad y para vivir en armonía con toda su creación.
Pero el pecado nos separa de Dios, de nuestros prójimos y de la creación y, por lo tanto, no disfrutamos de la vida que nuestro creador quiso para nosotros.
Como discípulos de nuestro Señor Jesucristo hemos sido llamados a luchar contra todo aquello que nos aparta del amor de Dios y de nuestros prójimos. El arrepentimiento, el ayuno, la oración y la asistencia y ayuda al necesitado, todo lo cual constituye la disciplina de la Cuaresma, nos ayudan a salir avantes en nuestra lucha espiritual y a prepararnos con gran gozo para la fiesta pascual. Les invito por tanto, a entregarnos de lleno a esta lucha y a que confesemos nuestros pecados, implorando a nuestro Padre la fortaleza para preservarnos fieles a su palabra, sus preceptos y su amor.
CONFESIÓN DE PECADOS
P: Santísimo y misericordioso Padre:
C: Confesamos ante ti y ante la comunión de los santos en el cielo y en la tierra que hemos pecado gravemente contra ti y contra nuestros prójimos en pensamientos, palabras y obras, por lo que hemos hecho y por lo que hemos dejado de hacer.
P: No te hemos amado con todo nuestro corazón ni con toda nuestra mente ni con todas nuestras fuerzas. No hemos amados a nuestros prójimos como a nosotros mismos. No hemos perdonado a otros como tú Señor nuestro, nos has perdonado.
C: ¡Señor, ten piedad de nosotros!
P: Hemos permanecido sordos a tu llamado de servir como Cristo nos sirvió. No hemos sido fieles a tu palabra haciendo tu voluntad. Hemos ofendido al Espíritu Santo.
C: ¡Señor, ten piedad de nosotros!
P: Te confesamos, Señor, nuestra infidelidad, nuestro orgullo, hipocresía e impaciencia que muchas veces dirigen los actos de nuestras vidas.
C: ¡Señor, ten piedad de nosotros!
P: Nuestra autojustificación al hacer lo contrario a tu voluntad, la ira que tenemos frente a nuestras frustraciones y la envidia que llegamos a tener de los más afortunados,
C: lo confesamos delante de ti, Señor y Dios nuestro.
P: Nuestra negligencia en la oración y adoración y nuestra apatía y displicencia para propagar y compartir nuestra fe con otras personas,
C: también lo confesamos, Señor.
P: Acepta, Señor, nuestro arrepentimiento por el mal que hemos hecho. Por nuestra ceguera ante la necesidad y el sufrimiento humano y por nuestra indiferencia ante la injusticia y la crueldad,
C: acepta nuestro arrepentimiento, Señor.
P: Por nuestros pensamientos carentes de amor a nuestros prójimos, por nuestro desprecio a tu creación y la falta de cuidado que tenemos ante este don precioso que tú nos has dado, para cuidarlo y amarlo,
C: acepta nuestro arrepentimiento, Señor.
P: Restáuranos, buen Señor y aleja de nosotros tu ira. Ten misericordia de nosotros ¡oh Dios!, ten misericordia de nosotros porque en ti hemos confiado.
C: Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre. Escúchanos, Señor, pues tu misericordia es inmensa.
ANUNCIO DE LA GRACIA
Pastor: En Joel 2:13 el profeta nos dice: “Rásguense el corazón y no las vestiduras. Vuélvanse al Señor su Dios, porque él es bondadoso y compasivo, lento para la ira y lleno de amor, cambia de parecer y no castiga”. Jesús nos renueva por el perdón que él conquistó para nosotros en la cruz, y este perdón es concedido a quienes confiesan sus pecados con fe. Por eso, les anunció el perdón de sus pecados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!
229 | YO CONFIO EN JESUS
YO CONFÍO EN JESÚS Y YA SALVO SOY POR SU MUERTE EN LA CRUZ A LA GLORIA VOY.
ESTRIBILLO
CRISTO DIO POR MÍ, SANGRE CARMESÍ, Y POR SU MUERTE EN LA CRUZ, LA VIDA ME DIO JESÚS.
TODO FUE PAGADO YA, NADA DEBO YO, SALVACIÓN PERFECTA DA QUIEN POR MÍ MURIÓ.
MI PERFECTA SALVACIÓN ERES MI JESÚS, MI COMPLETA REDENCIÓN, MI GLORIOSA LUZ
EL INTROITO
P: Clamaré al Dios altísimo,
C: Al Dios que me favorece.
P: En la sombra de tus alas me ampararé,
C: hasta que pasen los quebrantos.
P: Tú enviarás desde los cielos,
C: y me salvarás de la infamia de quienes me acosan.
P: Ten misericordia de mi, ¡oh Dios!, ten misericordia de mi,
C: porque a ti te he confiado mi vida. Amén.
LECTURA BÍBLICA
2 Corintios 5:20 – 6:10 (NVI)
20 Así que somos embajadores de Cristo, como si Dios los exhortara a ustedes por medio de nosotros: «En nombre de Cristo les rogamos que se reconcilien con Dios».
21 Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios.
1 Nosotros, colaboradores de Dios, les rogamos que no reciban su gracia en vano.
2 Porque él dice: «En el momento propicio te escuché
y en el día de salvación te ayudé».
Les digo que este es el momento propicio de Dios; hoy es el día de salvación.
Privaciones de Pablo
3 Por nuestra parte, a nadie damos motivo alguno de tropiezo, para que no se desacredite nuestro servicio.
4 Más bien, en todo y con mucha paciencia nos acreditamos como servidores de Dios: en sufrimientos, privaciones y angustias;
5 en azotes, cárceles y tumultos; en trabajos pesados, desvelos y hambre.
6 Servimos con pureza, conocimiento, paciencia y bondad; en el Espíritu Santo y en amor sincero;
7 con palabras de verdad y con el poder de Dios; con armas de justicia, tanto ofensivas como defensivas;
8 por honra y por deshonra, por mala y por buena fama; veraces, pero tenidos por engañadores;
9 conocidos, pero tenidos por desconocidos; como moribundos, pero aún con vida; golpeados, pero no muertos;
10 aparentemente tristes, pero siempre alegres; pobres en apariencia, pero enriqueciendo a muchos; como si no tuviéramos nada, pero poseyéndolo todo. Amén.
PALABRAS DE GLORIA
Pastor: Glorifiquemos a nuestro Señor con las palabras del siguiente himno.
212 | A TI LA GLORIA
¡A TI, LA GLORIA!, ¡OH NUESTRO SEÑOR! ¡A TI LA VICTORIA!, ¡GRAN LIBERTADOR! ÁLZATE PUJANTE, LLENO DE PODER, MÁS QUE EL SOL RADIANTE, AL AMANECER.
ESTRIBILLO
¡A TI, LA GLORIA!, ¡OH NUESTRO SEÑOR! ¡A TI LA VICTORIA!, ¡GRAN LIBERTADOR!
GOZO, ALEGRÍA, REINAN POR DOQUIER, PORQUE CRISTO HOY DÍA, MUESTRA SU PODER, ÁNGELES CANTANDO, HIMNOS AL SEÑOR, VANLE ACLAMANDO, COMO VENCEDOR.
LIBRE DE PENAS, NUESTRO REY JESÚS, ROMPE LAS CADENAS DE LA ESCLAVITUD, ¡HA RESUCITADO, YA NO MORIRÁ!, QUIEN MUERA AL PECADO, EN DIOS VIVIRÁ.
ORACIÓN
Pastor: Bondadoso Dios, rogamos que seas con nosotros en este momento en que escucharemos tu buena nueva. Hoy iniciamos el periodo de cuaresma y con eso tu palabra nos convoca a la reflexión. Sabemos que cualquier esfuerzo que hagamos para alcanzar la salvación, sea cumpliendo la ley de Dios, sea por medio de acciones de bondad, es inútil y descartable, así como las cenizas que son nada, que valen nada. Solamente en Cristo encontramos la salvación. Las cenizas nos muestran esta señal de humildad delante de tu gran amor hacia nosotros. Rogamos que tu Santo Espíritu nos capacite para discernir tus señales, para actuar con acciones basadas en la fe que es un don tuyo. Por Jesucristo lo rogamos, en la unidad del Espíritu Santo. Amén.
MEDITACIÓN
PADRE NUESTRO
189 | MANOS CARIÑOSAS
MANOS CARIÑOSAS, MANOS DE JESÚS, MANOS QUE LLEVARON LA PESADA CRUZ, MANOS QUE SUPIERON SOLO HACER EL BIEN, ¡GLORIA A ESAS MANOS, ALELUYA AMÉN!
BLANCAS AZUCENAS, LIRIOS DE AMOR, FUERON ESAS MANOS DE MI REDENTOR, MANOS QUE A LOS CIEGOS DIERON LA VISIÓN: CON EL REAL CONSUELO DE SU GRAN PERDÓN.
MANOS QUE SUFRIERON EL CLAVO Y LA CRUZ; MANOS REDENTORAS DE MI BUEN JESÚS, DE ESAS MANOS BELLAS YO CONFIADO ESTOY, ELLAS VAN GUIANDO, PUES AL CIELO VOY.
¡OH JESÚS TUS MANOS YO LAS VI EN VISIÓN! Y VERTÍ MI LLANTO CON EL CORAZÓN; VI SUS DOS HERIDAS Y LA SANGRE VI, QUE TU DERRAMASTE POR SALVARME A MÍ.
OFRENDA
ANUNCIOS
LITURGIA EUCARÍSTICA
P = Pastor C = Congregación
CREDO APOSTÓLICO
P:
Confesemos nuestra fe cristiana con las palabras del Credo Apostólico
P y C:
Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María; padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso; y desde ahí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Cristiana, la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.
PREFACIO
P: El Señor sea con ustedes.
C: y también contigo.
P: Elevemos los corazones.
C: Al Señor los elevamos.
P: Demos gracias al Señor nuestro Dios.
C: Es justo darle gracias y alabanza.
P:
En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanza, oh Señor, Padre santo, por Cristo nuestro Señor.
Tú ordenas a tu pueblo limpiar sus corazones y prepararse con gozo para la fiesta pascual. Renueva nuestro celo por la fe y por la vida y tráenos a la plenitud de la gracia propia de los hijos de Dios.
Así con tu iglesia de todos los tiempos y lugares, y con toda la corte celestial, alabamos tu nombre y nos unimos a tu himno eterno, diciendo:
SANCTUS
P y C:
Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en el nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.
PLEGARIA EUCARÍSTICA
P:
Bendito eres Tú, Señor de cielo y tierra. Apiadándote de nuestro mundo caído, diste a tu único Hijo para que todos los que creen en Él no perezcan, sino que tengan vida eterna. Te damos gracias por la salvación que Tú nos has preparado por Jesucristo. Envía ahora tu Espíritu Santo a nuestros corazones, para que recibamos a nuestro Señor con fe viva, ahora que viene a nosotros en su Santa Cena.
C: Ven Señor Jesús
PALABRAS DE INSTITUCIÓN
P:
La noche en que fue entregado, nuestro Señor Jesús tomó pan y dio gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: Tomen y coman: esto es mi cuerpo, dado por ustedes. Hagan esto en memoria mía.
De igual manera, después de haber cenado, tomó la copa, dio gracias y la dio a beber a todos, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, derramada por ustedes y por todo el mundo para el perdón del pecado. Hagan esto en memoria mía.
PADRE NUESTRO
P: Oremos con las palabras del Padre Nuestro
P y C:
Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea Tu nombre, venga a nos tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación; mas líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria, por los siglos de los siglos, Amén.
P: La paz del Señor sea siempre con ustedes.
C: Y también contigo
AGNUS DEI
P y C:
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo: Ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo: Ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo: Danos tu paz. Amén.
P: Los dones de Dios para el pueblo de Dios.
ADMINISTRACIÓN DE LA EUCARISTÍA
P:
El cuerpo y la sangre de nuestro Señor Jesucristo nos fortalezca y conserve en su gracia.
C: Amén
CÁNTICO
P:
Cántale alabanzas al Señor y dale gracias.
C: Cuéntale a todos cuanto ha hecho.
P:
Alégrese el que busca al Señor y llámese cristiano con orgullo.
C:
El Señor es fiel a su promesa y guía a su pueblo jubiloso, que canta agradecido: ¡Aleluya, aleluya!
ORACIÓN
BENDICIÓN
P:
El Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, nos bendiga ahora y siempre.
C:
Amén.
DESPEDIDA
P:
Vayan en paz, sirvan al Señor.
C:
Demos gracias a Dios.