Pedimos a Dios que nos acompañe en este servicio de adoración a su nombre. Que su Hijo nos llene de amor y que su Espíritu nos guíe.
Cantemos el himno 1
Nos uniremos en oración. Pido a la hermana Isa que nos dirija pasando al frente.
Cantemos el Himno 2
Es tiempo de leer la Biblia.
Busquemos el Salmo 46 y leamos alternadamente.
Seremos dirigidos por el pastor Ari desde el frente.
Nos uniremos con el himno 3
El Pastor Roberto Trejo dará el mensaje de hoy.
Damos gracias a Dios. Cantemos el himno 4
Es tiempo de agradecer a Dios por sus bendiciones con nuestros diezmos y ofrendas.
El Pastor Roberto Trejo continuará con el orden del servicio.
Los dones espirituales
12 En cuanto a los dones espirituales, hermanos, quiero que entiendan bien este asunto. 2 Ustedes saben que cuando eran paganos se dejaban arrastrar hacia los ídolos mudos. 3 Por eso les advierto que nadie que esté hablando por el Espíritu de Dios puede maldecir a Jesús; ni nadie puede decir: «Jesús es el Señor» sino por el Espíritu Santo.
4 Ahora bien, hay diversos dones, pero un mismo Espíritu. 5 Hay diversas maneras de servir, pero un mismo Señor. 6 Hay diversas funciones, pero es un mismo Dios el que hace todas las cosas en todos.
7 A cada uno se le da una manifestación especial del Espíritu para el bien de los demás. 8 A unos Dios da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otros, por el mismo Espíritu, palabra de conocimiento; 9 a otros, fe por medio del mismo Espíritu; a otros, y por ese mismo Espíritu, dones para sanar enfermos; 10 a otros, poderes milagrosos; a otros, profecía; a otros, el discernir espíritus; a otros, el hablar en diversas lenguas; y a otros, el interpretar lenguas. 11 Todo esto lo hace un mismo y único Espíritu, quien reparte a cada uno según él lo determina.
Un cuerpo con muchos miembros
12 De hecho, aunque el cuerpo es uno solo, tiene muchos miembros y todos los miembros, no obstante ser muchos, forman un solo cuerpo. Así sucede con Cristo. 13 Todos fuimos bautizados por[a] un solo Espíritu para constituir un solo cuerpo —ya seamos judíos o no, esclavos o libres—, y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.
14 Ahora bien, el cuerpo no consta de un solo miembro, sino de muchos. 15 Si el pie dijera: «Como no soy mano, no soy del cuerpo», no por eso dejaría de ser parte del cuerpo. 16 Y si la oreja dijera: «Como no soy ojo, no soy del cuerpo», no por eso dejaría de ser parte del cuerpo. 17 Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿qué sería del oído? Si todo el cuerpo fuera oído, ¿qué sería del olfato? 18 En realidad, Dios colocó cada miembro del cuerpo como mejor le pareció. 19 Si todos ellos fueran un solo miembro, ¿qué sería del cuerpo? 20 Lo cierto es que hay muchos miembros, pero el cuerpo es uno solo.
21 El ojo no puede decirle a la mano: «No te necesito». Ni puede la cabeza decirles a los pies: «No los necesito». 22 Al contrario, los miembros del cuerpo que parecen más débiles son indispensables, 23 y a los que nos parecen menos honrosos los tratamos con honra especial. Además, se trata con especial modestia a los miembros que nos parecen menos presentables, 24 mientras que los más presentables no requieren trato especial. Así Dios ha dispuesto los miembros de nuestro cuerpo, dando mayor honra a los que menos tenían, 25 a fin de que no haya división en el cuerpo, sino que sus miembros se preocupen por igual unos por otros. 26 Si uno de los miembros sufre, los demás comparten su sufrimiento; y si uno de ellos recibe honor, los demás se alegran con él.
27 Ahora bien, ustedes son el cuerpo de Cristo y cada uno es miembro de ese cuerpo. 28 En la iglesia Dios ha puesto, en primer lugar, apóstoles; en segundo lugar, profetas; en tercer lugar, maestros; luego los que hacen milagros; después los que tienen dones para sanar enfermos, los que ayudan a otros, los que administran y los que hablan en diversas lenguas. 29 ¿Son todos apóstoles? ¿Son todos profetas? ¿Son todos maestros? ¿Hacen todos milagros? 30 ¿Tienen todos dones para sanar enfermos? ¿Hablan todos en lenguas? ¿Acaso interpretan todos? 31 Ustedes, por su parte, ambicionen[b] los mejores dones.
El amor
Ahora les voy a mostrar un camino más excelente.
8 Dichosos los de corazón limpio,
porque ellos verán a Dios.
9 Dichosos los que trabajan por la paz,
porque serán llamados hijos de Dios.
10 Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,
porque el reino de los cielos les pertenece.
11 »Dichosos serán ustedes cuando por mi causa la gente los insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias. 12 Alégrense y llénense de júbilo, porque les espera una gran recompensa en el cielo. Así también persiguieron a los profetas que los precedieron a ustedes.
La sal y la luz
13 »Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo lo recobrará? Ya no sirve para nada, sino para que la gente la deseche y la pisotee.
14 »Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una montaña no puede esconderse. 15 Tampoco se enciende una lámpara para cubrirla con una vasija. Por el contrario, se pone en el candelero para que alumbre a todos los que están en la casa. 16 Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben a su Padre que está en los cielos.
El cumplimiento de la Ley
17 »No piensen que he venido a anular la Ley o los Profetas; no he venido a anularlos, sino a darles cumplimiento. 18 Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la Ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido. 19 Todo el que infrinja uno solo de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a otros a hacer lo mismo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos; pero el que los practique y enseñe será considerado grande en el reino de los cielos. 20 Porque les digo a ustedes que no van a entrar en el reino de los cielos a menos que su justicia supere la de los fariseos y la de los maestros de la Ley.
El homicidio(B)
21 »Ustedes han oído que se dijo a sus antepasados: “No mates”.[a] También se les dijo que todo el que mate quedará sujeto al juicio del tribunal. 22 Pero yo digo que todo el que se enoje[b] con su hermano quedará sujeto al juicio del tribunal. Es más, cualquiera que insulte[c] a su hermano quedará sujeto al juicio del Consejo. Y cualquiera que le diga: “Insensato”, quedará sujeto al fuego del infierno.
23 »Por lo tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar y allí recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja tu ofrenda allí delante del altar. Ve primero y reconcíliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda.
25 »Si tu adversario te va a denunciar, llega a un acuerdo con él lo más pronto posible. Hazlo mientras vayan de camino al juzgado, no sea que te entregue al juez, el juez al guardia y te echen en la cárcel.
Lista de los repatriados
4 La ciudad ocupaba una gran extensión, pero tenía pocos habitantes porque no todas las casas se habían reconstruido.
5 Mi Dios puso en mi corazón el deseo de reunir a los nobles, a los oficiales y al pueblo, para registrarlos según su descendencia; y encontré el registro genealógico de los que habían regresado en la primera repatriación. Allí estaba escrito:
6 La siguiente es la lista de la gente de la provincia, es decir, de aquellos que Nabucodonosor, rey de Babilonia, había llevado cautivos y a quienes se les permitió regresar a Jerusalén y a Judá. Cada uno volvió a su propia ciudad, 7 bajo el mando de Zorobabel, Jesúa, Nehemías, Azarías, Raamías, Najamani, Mardoqueo, Bilsán, Mispéret, Bigvay, Nehúm y Baná.
Esta es la lista de los israelitas que regresaron:
| 8 los descendientes de | |
| Parós | 2,172 |
| 9 Sefatías | 372 |
| 10 Araj | 652 |
| 11 Pajat Moab, es decir, de Jesúa y Joab | 2,818 |
| 12 Elam | 1,254 |
| 13 Zatú | 845 |
| 14 Zacay | 760 |
| 15 Binuy | 648 |
| 16 Bebay | 628 |
| 17 Azgad | 2,322 |
| 18 Adonicán | 667 |
| 19 Bigvay | 2,067 |
| 20 Adín | 655 |
| 21 Ater, es decir, de Ezequías | 98 |
| 22 Jasún | 328 |
| 23 Bezay | 324 |
| 24 Jarif | 112 |
| 25 Gabaón | 95 |
| 26 Belén y de Netofa | 188 |
| 27 Anatot | 128 |
| 28 Bet Azmávet | 42 |
| 29 Quiriat Yearín, Cafira y Berot | 743 |
| 30 Ramá y Gueba | 621 |
| 31 Micmás | 122 |
| 32 Betel y de Hai | 123 |
| 33 el otro Nebo | 52 |
| 34 el otro Elam | 1,254 |
| 35 Jarín | 320 |
| 36 Jericó | 345 |
| 37 Lod, Jadid y Ono | 721 |
| 38 Sená | 3,930 |
39 De los sacerdotes:
| los descendientes de | |
| Jedaías, de la familia de Jesúa | 973 |
| 40 Imer | 1,052 |
| 41 Pasur | 1,247 |
| 42 Jarín | 1,017 |
43 De los levitas:
| los descendientes de | |
| Jesúa y de Cadmiel, que pertenecían a la familia de Hodavías | 74 |
44 De los cantores:
| los descendientes de | |
| Asaf | 148 |
45 De los porteros:
| los descendientes de | |
| Salún, Ater, Talmón, | |
| Acub, Jatitá y Sobay | 138 |
46 De los servidores del Templo:
| los descendientes de |
| Zijá, Jasufá, Tabaot, |
| 47 Querós, Sigajá, Padón, |
| 48 Lebaná, Jagabá, Salmay, |
| 49 Janán, Guidel, Gajar, |
| 50 Reaías, Rezín, Necoda, |
| 51 Gazán, Uza, Paseaj, |
| 52 Besay, Meunín, Nefisesín, |
| 53 Bacbuc, Jacufá, Jarjur, |
| 54 Baslut, Mejidá, Jarsa, |
| 55 Barcós, Sísara, Temá, |
| 56 Neziaj y Jatifá. |
57 De los descendientes de los servidores de Salomón:
| los descendientes de | |
| Sotay, Soféret, Peruda, | |
| 58 Jalá, Darcón, Guidel, | |
| 59 Sefatías, Jatil, | |
| Poquéret Hasebayin y Amón. | |
| 60 Los servidores del Templo y de los descendientes de los servidores de Salomón | 392 |
61 Los siguientes regresaron de Tel Melaj, Tel Jarsá, Querub, Adón e Imer, pero no pudieron demostrar ascendencia israelita:
| 62 los descendientes de | |
| Delaías, Tobías y Necoda | 642 |
63 De entre los sacerdotes, tampoco pudieron demostrar su ascendencia israelita los siguientes:
los descendientes de
Jobaías, Cos y Barzilay (este último se casó con una de las hijas de un galaadita llamado Barzilay, del cual tomó su nombre).
64 Estos buscaron sus registros genealógicos, pero como no los encontraron, fueron excluidos del sacerdocio al considerarlos impuros. 65 A ellos el gobernador les prohibió comer de los alimentos sagrados hasta que un sacerdote decidiera su destino por medio del urim y el tumim.
66 El número total de los miembros de la asamblea era de cuarenta y dos mil trescientas sesenta personas, 67 sin contar los esclavos y esclavas que sumaban siete mil trescientos treinta y siete; y también había doscientos cuarenta y cinco cantores y cantoras. 68 Tenían además setecientos treinta y seis caballos, doscientas cuarenta y cinco mulas,[a] 69 cuatrocientos treinta y cinco camellos y seis mil setecientos veinte burros.
70 Algunos jefes de familia entregaron al tesoro donativos para la obra. El gobernador entregó al tesoro mil dáricos[b] de oro, cincuenta tazones y quinientas treinta túnicas sacerdotales. 71 Los jefes de familia entregaron veinte mil dáricos[c] de oro y dos mil doscientas minas[d] de plata. 72 El resto del pueblo entregó veinte mil dáricos de oro y dos mil minas[e] de plata y sesenta y siete túnicas sacerdotales.
73 Los sacerdotes, los levitas, los porteros, los cantores, la gente del pueblo, los servidores del Templo y los demás israelitas se establecieron en sus propias ciudades.
Esdras lee la Ley
Al llegar el mes séptimo, los israelitas ya estaban establecidos en sus ciudades.